Reforma significa formar de nuevo, modificar, transformar, cambiar. Se refiere a la movilización de las estructuras publicas y a las relaciones de poder que definen al espacio público.
En este sentido
Para entender tales transformaciones de nuestra educación, es necesario referirse a los cambios que ha experimentado el mundo y nuestro país.
Los años noventa se han caracterizado por ubicar al neoliberalismo como única doctrina llamada a regular las relaciones económico-sociales, bajo la combinación adecuada de tecnología, productividad y competitividad, lo que a determinado una reestructuración de las políticas y estrategias de crecimiento y desarrollo de los países en un nuevo ámbito: la globalización. Este nuevo contexto a llevado a la educación a nuevos desafíos como socializadora de estos principios neoliberales, principalmente la productividad, competitividad y competencia se introdujeron en el sistema educacional, lo que a derivado a una evaluación de éste sobre la base de criterios de aprendizaje y costos por graduado. Frente a esta realidad la educación tiene como objetivo reconocer valorizaciones asociadas a la administración educacional como forma de contrarrestar las negaciones del ser humano que pueden traer los principios del nuevo capitalismo, sin desconocer la competencia que debe darse en el sistema educacional por obtener los escasos recursos para el desarrollo de sus Proyectos Educativos Institucionales, ésta debe realizarse en la comprensión del ser competente y delimitados por los necesarios espacios de colaboración y cooperación, principal valoración administrativa y, por ende sustancial en la gestión educacional.
En el contexto de la globalización la educación aparece como uno de los instrumentos más importantes para el logro del desarrollo económico y social (Banco Mundial, 1996). Se espera que la educación sea capaz de frenar los peligros de disociación y desintegración que conllevan los procesos de globalización y fragmentación, integrando una trilogía que hoy aparece separada y contradictoria: libertad, justicia social y sentido de pertinencia. Lo que demanda de la educación una transformación de triple esfuerzo, primero, modernización productiva sobre la base de la competitividad, segundo, el logro de una sociedad más equitativa, donde la educación debe acortar las brechas en la desigualdad de oportunidades y, tercero, reforzar la formación ciudadana. Además se coloca el desafío a la educación de responder a las necesidades que el proceso de modernización exige a través de las empresas, creando de esta forma un sentido de colaboración empresa-educación.
Chile ha entrado en una fase de desarrollo sin precedentes en su historia, los índices socio-económicos dan cuenta de avances sustantivos Todo esto ha llevado a una expansión del consumo, donde la mayoría de la población a podido acceder a mayor cantidad de bienes y mejores servicios. Paralelo a esto, nuestro país, se ha convertido en un dinámico actor en el concierto internacional, abriendo su mercado y diversificando sus exportaciones, concretando importantes acuerdos comerciales y de libre comercio con los principales grupos de países del mundo y adquiriendo una activa presencia en los principales foros internacionales.
Nuestra sociedad a partir del retorno a la democracia vive en un clima de tranquilidad social importante. Las grandes contradicciones que desgarraban nuestra convivencia social en décadas pasadas se han convertido en conflictos regulados dentro de un marco institucional aceptado, en su generalidad, por todos los sectores políticos, la democracia occidental y representativa como forma de convivencia social se ha instalado y generado un consenso nacional.
En este escenario, los grandes temas en discusión hoy en día son cómo hacer que la estabilidad y la prosperidad económica se conviertan en mayores y mejores oportunidades de crecimiento para todos los chilenos superando los altos niveles de desigualdad en el ingreso, por tanto, la equidad y la justicia social han surgido como los grandes temas y los grandes desafíos que
Al parecer no basta con el desarrollo económico, no basta con tener cifras macroeconómicas envidiables por muchas otras naciones. Sin duda que el desarrollo sin estos elementos sería impensable, pero el desarrollo debe también concebir a la persona humana como sujeto principal, la sociedad la componen las personas y si ellas no confían en el sistema este corre el serio riesgo de terminar erosionándose, ya que la desconfianza puede provocar mayores niveles de inmovilidad y desafección, y para el desarrollo nos necesitamos todos.
La sociedad en el sistema educacional delega, en gran medida, la responsabilidad de la preparación de los niños y jóvenes para el futuro, anclando en ellos la esperanza de construcción de un mayor bienestar individual y colectivo. En este entendido se desarrollan las políticas educacionales que surgen como respuesta a los requerimientos del presente y como anticipación a los del futuro.
En este contexto, la reforma educacional chilena se manifiesta como:
Como modernidad incompleta:
Considera que el hombre se descubre y se construye a sí mismo en el esfuerzo cotidiano por ligar el pasado y el futuro. La herencia cultural y la inserción profesional y social. Como así también la formación de un sujeto perteneciente al mundo, que asume la responsabilidad de sí mismo y de la sociedad.
Postula como principio del bien, el control que el individuo ejerce sobre sus actos y su situación y que le permite concebir y sentir su conducta como componente de su historia personal de vida.
Un ser libre, que se identifica en la naturaleza y la respeta por sobre todo. Un individuo como unidad, donde se mezclan la vida y el pensamiento, la experiencia y la
Conciencia.
Un hombre miembro de una comunidad, que privilegia las asociaciones fundadas en una pertenencia común, entre otros.
Como sociedad del Conocimiento:
Lo más valioso es la mente humana, su capacidad de conocer y crear, en que el hombre organiza la realidad completamente sobre la base del saber.
Se asume que:
El aprendizaje de las personas, de las organizaciones es el motor del progreso, pues promueve el cambio y la innovación. En este sentido se buscan los aprendizajes de calidad, los cuales abarquen a toda la población escolar, en su principio de equidad.
Se considera además, el avance de las tecnologías de la información que integran al mundo en redes globales. Desde esta perspectiva, los cambios tecnológicos, económicos y socioculturales implican, tanto desde el punto de vista rural de una sociedad que cree en la igualdad de oportunidades, como desde las demandas del crecimiento económico, que los requerimientos educativos y formativos, que antes fueron ofrecidos sólo a una fracción, hoy deben ser provistos en forma universal. Al transformarse la base productiva de la sociedad en la dirección de conocimiento, la información y el manejo de la información, debe ser dada a la mayoría.
La reforma mira hacia el futuro. Pero al mismo tiempo tiene raíces que le dan solidez y sentido proyectivo.
La reforma educacional presenta algunas características importantes que la sociedad le impone o demanda, aún desde la modernidad inconclusa y la sociedad del conocimiento, algunas de ellas son:
Como Justicia Social.
La reforma hace justicia social mediante el incremento y combinación de aportes públicos y familiares, a través del mejoramiento de calidad del servicio educativo para los grupos vulnerables, a través del financiamiento público hacia los más necesitados.-
Se hace justicia cuando se ponen a disposición de los grupos mas pobres las mas avanzadas tecnologías las pedagogías activas que confían en el individuo que aprende como un ser autónomo, respetable e inteligente.
Como función pública.
La reforma educacional provee la combinación entre participación de la sociedad y un rol responsable, activo y regulador del Estado en un régimen descentralizado.
Como pedagogía para el aprendizaje y educación para la vida.
La reforma prioriza el aprendizaje antes que la enseñanza, promueve el protagonismo del sujeto que aprende, al fomentar el “aprender a aprender”y el aprender de manera activa y colaborativa.
Reinterpreta la educación adaptándola a las demandas de la modernidad, a las condiciones del nuevo siglo, a través de una educación para la vida práctica y el desarrollo nacional.
Educación para la ciudadanía.
Cautela la identidad nacional y la integración sociocultural del país, a través de los objetivos Fundamentales y Contenidos mínimos obligatorios como también en los objetivos Transversales.
Como aprendizaje del mundo
Si bien es cierto
En síntesis, la necesidad de Chile de incorporarse a lo mercados internacionales con un recurso humano competente, y los efectos de la globalización, ponen en vitrina los temas de calidad de la educación, los aspectos pedagógicos, el perfeccionamiento docente y el uso de la tecnología. En este ámbito la investigación está referida a las necesidades de la modernidad y a la necesidad de estar preparados a la incorporación a un sistema económico post industrial.


